sábado, 10 de diciembre de 2011

Imprecisiones del caso Aldana hechas al programa Séptimo Día

Buen día.

Para expresar algunas críticas (constructivas) luego de haber visto el especial sobre el caso Aldana – Yeneris:

1.    Al inicio del programa, la presentadora yerra al afirmar que es la primera vez que Aldana habla para una cámara. Ya lo había hecho el procesado para todo aquel que quiso ir a entrevistarlo en julio de 2010, cuando en uno de los recesos del juicio, permaneció ‘detenido’ en el Comando de la Policía en Ibagué. Medios locales lo entrevistaron, e incluso nacionales como RCN y Caracol, también lo reportaron para Bogotá. Si se busca en la página web de RCN podría encontrarse la nota.

2.    La funcionaria de la Fiscalía que sale por doquier en la nota, ha sido rebautizada. Esta ‘investigadora’ no se llama Carolina Buitrago, como afirma Séptimo Día. Tal vez la servidora judicial cambió su nombre en una notaría, algo que desconozco. 

3.    La periodista que con su voz en off va contando los hechos, nos regala lugares comunes o simples gazapos gramaticales como “denuncio penal” o “no vio con buenos ojos”.

4.    Al traer a cuento los elementos materiales probatorios del caso, la periodista los resume como ‘pruebas’, cuando en la misma sentencia, de 110 páginas, el juez Norberto Ferrer, señala que en el estudio del caso no encontró ni una sola prueba directa contra el acusado Aldana Ortiz. La sentencia ha sido construida con cuatro indicios que el letrado halló en el teniente coronel retirado.

5.    Finalmente, al finalizar este especial, el señor Teodoro dice que Aldana fue para la Fiscalía “el primer sindicado” del caso. Este término ‘sindicado’ desapareció con la entrada en vigencia del Sistema Penal Acusatorio en todo el país.

Con respeto, hago esta pequeña crítica.
xxx

Amigos, buen día.

Para comentar sobre las impresiones de la segunda parte del especial Aldana.

No es cierto como lo hizo ver Séptimo Día, que el computador de la fallecida Erika Yeneris haya sido encontrado en la misma casa donde se presume ocurrió el asesinato. Ese ordenador, fue incautado en una diligencia de allanamiento efectuada por la Fiscalía en la residencia de la madre del coronel Aldana Ortiz, donde este se había trasladado a vivir con sus hijas. En ese allanamiento se incautaron también algunos sables del uniformado y otros elementos.

Cuando Séptimo Día analiza el contenido del programa espía instalado en ese computador, se dice que el amante de la obitada, era de nacionalidad ‘costarricense’. Si bien, el señor Carlos Alberto Castañeda reside en Costa Rica desde hace casi 20 años, este es oriundo de Medellín, Antioquia. El citado ciudadano es tan colombiano como la arepa o el sancocho. En próxima edición del libro de mi autoría, se podrá apreciar una entrevista realizada a Alberto Castañeda, donde habla de este y otros aspectos.

Otra flagrante omisión del programa, se da cuando ‘descubren’ las charlas del programa espía. En la parte en que “Erika” anuncia su viaje a Bogotá o Medellín, debieron mirar los registros del juicio donde habla el perito informático Juan Bautista Ávila Flórez. Este funcionario dijo, que para la fecha de esos registros, la persona que sostuvo esa conversación no era Erika, sino alguien (tal vez el mismo acusado) que había capturado sus claves de correo y había entrado así al programa para suplantarla. Aldana Ortiz puso allí que su mujer iría de viaje, como parte de su coartada, la misma que ha venido sosteniendo.

Tampoco es cierto que la ‘investigación’ de la Fiscalía haya durado cuatro meses. Si se analiza la fecha en la que empezaron a aparecer los restos (09 de septiembre) y la fecha en que se pidió a un juez de garantías la captura de Joaquín Aldana (25 de noviembre), apenas si han transcurrido dos meses largos entre uno y otro suceso.

La nota periodística confunde al televidente al mostrar como uno solo, dos momentos procesales diferentes. Uno de ellos, el sentido del fallo de carácter condenatorio, emitido por el Juez Norberto Ferrer, el 20 de octubre de 2010; y otro lejano en el tiempo, el 03 de marzo de 2011, donde se dio lectura a la sentencia. Séptimo Día, mostró como una sola esas dos instancias.

Para rematar, no cuadra por ningún lado, ni con la realidad procesal, la especulación que hizo el programa sobre “los últimos minutos de Erika”, ni lo acaecido después del crimen. Decir que Aldana mató a su mujer, y luego la escondió en el baño del sótano, y la desmembró durante toda la noche, es descabellado y no encuentra asidero en el sumario. Si se hubiese leído la sentencia, de 110 páginas, los periodistas se habrían enterado que el juez fija el lapso del asesinato entre la una y las cinco de la tarde del día fatídico. Como tampoco ha cobrado ejecutoria el fallo, la tesis del juez también habrá de considerarse especulativa, o si se quiere apenas indiciaria. Como diría Vallejo, lo ocurrido en ese momento o con posterioridad “no lo sabe ni mi Dios”.

Con respeto.

Alexander Correa C.
Periodista

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